miércoles, 4 de junio de 2008

la ilusión de lo soberano

El pensamiento cambia con el pasar de los años, así es, aunque parezca una frase de cajón, cuando uno revisa los textos de hace algún tiempo, se encuentra con la diferencia en el pensar de antaño.

Eso ocurre de tal forma, que revisando los primeros post de este blog, pude constatar cuanto había cambiado (en algunos casos me he radicaliazado) en mi pensamiento.

Todo depende del cristal con que se mire; un crimen, no lo es tanto desde el punto de vista del autor del hecho, pero es terrible desde el punto de vista de la víctima. Justamente por esto el Estado asumió para si el rol de árbitro, estableció las reglas de convivencia y se reservó el privilegio de la ejecución punitiva de la trangresión a la norma.

En Venezuela, el presidente Chávez acaba de aprobar por decreto la ley "Patriota", un émulo de la misma ley que expidió el gobierno Bush a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001, una ley que permite la vigilancia orwelliana, que incentiva la delación a nivel barrial. Cualquier persona podría acusar a su vecino de actividades "contrarrevolucionarias", incluso a padre, madre, hijo o conyuge. La versión gringa apela a la tecnología para husmear en la vida de todos, conservando "técnicas clásicas"; en cambio los venezolanos conservan las "técnicas" ya probadas y eficientes de la isla grande del caribe.

Cuando uno es joven es fanático de todo lo que se oponga a los gringos, y a mí me parecía justo que el régimen castrista se pudiese defender de la agresión del "imperialismo"; pasan los años y uno comienza a ver los matices, el cordero no es tan cordero y, el lobo no es tan feroz como uno pensaba.

Me explico, a nivel de manejo de las cosas del Estado no hay buenos ni malos, simplemente son cuestiones de Estado, ni buenas ni malas, solo habría que cuestionarlas a nivel de lo ético.

¿Por qué la conculcación de las libertades son malas cuando el ejecutor es mi oponente?

La ley "Patriota" de Bush es tan fascista como la ley "Patriota" de Chávez.

¿El Estado contemporáneo debe conculcar los derechos civiles de sus ciudadanos a nombre de la soberanía y la libertad?

¿Debe eliminar las libertades para sostener su propia concepción de independencia y soberanía?

¿Acaso no son idénticos? Absolutamente, casi casi se podría decir que son hermanos de padre y madre, tienen exactamente la misma forma autoritaria de actuar, la misma concepción fascista del Estado, son bastante burdos y, son poco leídos.

Ojalá que los sapientísimos de por acá no comiencen a ver cucos también.

En fin, como había dicho en un post anterior: ilusiones, todas son ilusiones.

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